lunes, 22 de octubre de 2012

ASÍ NOS LO CUENTA UNO DE LOS MISIONEROS

Mons. Bernardo Álavarez Afonso, obispo de la diócesis de Tenerife, Juan Manuel Yanes, delegado de Misiones de Tenerife, Montserrat Varela, franciscana misionera de María, Rolando Ruiz y Antxon Serrano, misioneros javerianos, en la capilla del obispado nivariense, decorada por Rupnik con la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles acompañados por María en oración.




El trabajo de los misioneros en España.

Y ¿qué hacen los misioneros en España? Animación misionera. Se trata de trasmitir la pasión por la misión. Es lo que estamos realizando durante estos días en la Diócesis de Tenerife. Es algo muy bonito porque la Delegación de Misiones de Tenerife se encarga de organizar una animación en las cuatro islas: El  Hierro, La Gomera, La Palma y Tenerife. Para ello pide misioneros al SCAMServicio Conjunto de Animación Misionera, formado por todas las congregaciones e instituciones cuyo único fin es la misión Ad Gentes, es decir, la misión fuera del propio país y allí dónde la Primera Evangelización se convierte en urgencia para la Iglesia. Hoy el 67% de la población mundial aún no conoce a Cristo, y aunque hay también en España aquéllos a quienes hay que anunciar el Evangelio por primera vez, debemos reconocer que la cultura española está impregnada de Cristo y su Evangelio, basta con echar un vistazo a los museos y pueblos en dónde obras de arte, pinturas, esculturas, iglesias e incluso el vocabulario nos permiten descubrir su presencia en este país.


Tarea de todos.

Por ello el Papa, a través de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos que a su vez promueve lasObras Misionales Pontificias y los obispos de todas las diócesis hacen presente a todos los cristianos el mandato de Cristo: "Id y anunciad el Evangelio a todas las naciones" (Mt 28, 19) y preparan la Jornada Mundial de las Misiones o conocida como DOMUND. Todos somos misioneros por nuestro bautismo, pero no todos podemos ir a la misión directa. Sin embargo todos podemos colaborar para el anuncio del Evangelio a todos los pueblos. Por ello, unos son los misioneros o misioneras que son enviados por la Iglesia, sus pastores y pueblo de Dios, y que son acompañados de múltiples maneras: oración, solidaridad, colaboración, interés, formación para ir a las misiones etc. Y otros son, precisamente los misioneros de la retaguardia, que sin ir procuran que Cristo sea de todos conocido.


Misioneros de la fe.

Recorriendo colegios, institutos, parroquias, grupos juveniles y un sin número de rostros descubrimos como se identifica a los misioneros como aquéllos y aquéllas que ayudan a los que los necesitan. También se cae en la cuenta que los misioneros van a hacer carne el mensaje de la fraternidad universal. Ya que todos hijos e hijas de un mismo Padre común e independientemente de nuestros orígenes, lenguas, culturas, colores de piel estamos llamados a transmitir el amor con que Cristo nos amó y del cual nos hizo sus "misioneros", es decir, sus enviados.Todo nace de la fe, la fe en aquél que dio su vida por toda la humanidad, Cristo el Señor. Por ello los misioneros dejamos patria y familia de origen para ir a encontrarnos con los otros hermanos y hermanas dispersos por el mundo y estar con ellos, compartiendo con ellos sus esperanzas, sus alegrías, sus sufrimientos, sus lenguas y costumbres. En fin, imitar lo que Cristo hizo con nosotros, la gracia que nos concedió, él, que siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (2 Co 8,9) Y por ello dejamos todo para dar a conocer a quien nos enriquece.

No hay que ser egoístas.

Estos días han sido muy ricos de encuentros llenos de sorpresas y de riquezas. En un Colegio de san José, cerca de Garachico y de san Juan de la Rambla, al norte de la isla de Tenerife, los chicos de 5º y 6º me han regalado unos dibujos con muchos motivos: la bandera de Canarias y la de Chad, frases como "Canarias ama al Chad", "gracias por las enseñanzas", en fin una que me ha llamado mucho la atención "no hay que ser egoístas". Sí, esta frase indica algo muy real en nuestra vida, nosotros no podemos sólo pensar en nosotros, ni sólo en nuestras familia o país, el corazón cristiano está llamado a ensancharse y abrazar a todos los demás hermanos y hermanas que están lejos y que también necesitan nuestra cercanía y de quienes nosotros también necesitamos su cercanía. Ese es el vaticinio de Cristo, como decía san Guido María Conforti, fundador de los misioneros javerianos, hacer del mundo entero una sola familia de hermanos y hermanas.

Más misioneros y misioneras.

Pero todo esto debe hacer mella en un corazón cristiano. Los misioneros españoles son actualmente 14,000  en el mundo. Un gesto de generosidad de la Iglesia española, un don para la Iglesia universal. Algo bonito y envidiable para quien descubre que el don más precioso de la Fe no nos lo podemos quedar para nosotros sin compartirlo a los demás. Por ello surge, como grito silencioso, una oración para que más cristianos sientan la llamada a entregar su vida a la misión. "No vengo a pediros una limosna para la misión, vengo a proponeros algo más grande. Si Dios lo quiere, si también vosotros lo sentís, vengo en nombre de Dios, a pediros el sacrificio de vuestra juventud, de vuestro ingenio, de vuestras energías y de vuestros afectos más queridos. Es un gran sacrificio el que os propongo, sin embargo os lo pido en nombre de Aquél que se ha dado antes que nadie a sí mismo por nosotros y ha prometido reconocernos hermanos a aquéllos que en esto cumplirían la voluntad de su Padre" (san Guido María Conforti a los jóvenes de su diócesis). Pensemos que de los 14,000 misioneros españoles 7,500 tienen más de 70 años. Oremos por las vocaciones misioneras: sacerdotes, religiosas, religiosos, laicas y laicos. ¡Qué una nueva primavera misionera nazca en el corazón de los cristianos!


Rolando Ruiz Durán sx

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