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jueves, 26 de septiembre de 2024

MES DE OCTUBRE, MES MISIONERO


 

Invitamos a comenzar el mes de octubre, mes misionero por excelencia de la mano de Santa Teresa de Lisieux, patrona de las misiones, en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán, en Santa Cruz de Tenerife a partir de las 18.30 horas.

Un mes, que tiene como día central el 20 de octubre con la celebración del DOMUND, bajo lema "Id e invitad a todos al banquete".

Un mes, donde debemos descubrir o redescubrir el compromiso del anuncio del Evangelio, a dar testimonio cristiano como auténticos discípulos misioneros, a orar y a ser solidarios con los territorios de misión.

Todos, como cristianos estamos llamados a participar en esta misión universal con el testimonio evangélico en todos los ambientes, de modo que salgamos al mundo de hoy.

martes, 7 de noviembre de 2023

¡GRACIAS!


 ¡GRACIAS! 

Finalizado el mes de octubre no podemos sino dar las GRACIAS por cuantos de una manera u otra han colaborado este año con el DOMUND, una oportunidad inmejorable para ayudar al sostenimiento y crecimeinto de la Iglesia en el mundo. Gracias a cada uno de los colegios, institutos, parroquias, grupos que durante este mes de octubre han hecho llegar a los demás la tarea misionera ad gente.

Gracias a Robertus, Lilia y Louis por transmitir en nuestra Diócesis de Tenerife el ardor misionero e intentar sembrar en cada persona el reto de ponerse pies en camino para participar activamente en la misión.

Gracias por las oraciones y los donativos que han aportado para los territorios de misión y los misioenros/as que se encuentran repartidos por el mundo llevando la Buena Noticia.

Que como cada misionero/a continuemos trabajando y animando la misión ad gente, así como, colaborando con los misioneros para seguir construyendo comunidades.

viernes, 29 de septiembre de 2023

"CORAZONES ARDIENTES, PIES EN CAMINO"


 Comenzamos este próximo mes de octubre, por excelencia misionero, celebrando la festividad de Santa Teresa de Lisieux, patrona de las misiones. Una mujer que, sin haber estado en misión y siendo religiosa de clausura le llevó con su fuerza misionera a ser proclamada patrona universal de las misiones.

Con la fiesta de Santa Teresa de Lisieux abrimos el octubre misionero, en la que contamos con todos para llevar a cabo este mes misionero, bajo el lema "corazones ardientes, pies en camino", siendo esto lo que vivien nuestros misioneros/as en los territorios de misión; en la que formamos parte también de esta dinámica que hace crecer la Iglesia, desde la solidaridad, la oración, el ofrecimiento, la formación, el testimonio, etc. 

El DOMUND es la gran oportunidad para implicarse en la misión universal de la Iglesia ¿Te unes?

viernes, 23 de septiembre de 2022

CORRE POR EL DOMUND 2022


¡Vuelve #CorrePorElDomund! en su III edición y con más fuerza, para dar visibilidad en este próximo DOMUND a los 7.180 misioneros españoles que están al lado de tantas personas que les necesitan.

Obras Misionales Pontificias, vuelve a lanzar la carrera en formato virtual y con una prueba presencial en La Roda, Albacete. Un año más, la organización ha contado con la ayuda de patrocinadores que han querido ligar su imagen al Domund, permitiendo así, ofrecer camisetas conmemorativas para los participantes que lo deseen.


Desde hoy las inscripciones están abiertas en correporeldomund.es y cualquiera que lo desee puede apuntarse y empezar a entrenar. Será en la semana previa a la Jornada del Domund del 23 de octubre cuando comience la entrega de camisetas y la carrera por el Domund. Pero no solo se puede correr: también se puede caminar, solo o acompañado. Lo importante es el Domund y los misioneros. Y saber que, gracias a nuestra colaboración, la Iglesia puede estar presente y hacer una gran labor social en gran parte del mundo.

lunes, 4 de octubre de 2021

PRESENTACIÓN "DOMUND AL DESCUBIERTO"


Mañana 05 de octubre tendrá lugar la Rueda de Prensa en el Salón de Concilios del Arzobispado de Toledo, en el cual, se presentará las jornadas "Domund al descubierto", una iniciativa para llevar la misión a un público cada vez más amplio.

En su séptima edición, el Domund al descubierto llega a la provincia eclesiástica de Toledo. En este marco, el territorio catellano-manchego acogerá varias actividades religiosas y culturales durante este mes de octubre.

Dentro de los actos a celebrar, destacamos el pregón del Domund que tendrá lugar el 21 de octubre en la Cateral primada a cargo de Pepe Rodríguez, jurado de "MasterChef".



 


martes, 29 de septiembre de 2020

COMIENZA EL OCTUBRE MISIONERO, EN SU VERSIÓN MÁS DIGITAL


     Comenzamos el mes misionero por excelencia, en el que celebramos el DOMUND, Jornada Mundial de las Misiones. Un año más, el Papa nos convoca para que nos impliquemos todos en la misión de la Iglesia.
    Este año, nos enfrentamos a una situación difícil debido a la pandemia, pero no por ello dejarmos de ser voz de tantos misioneros y misioneras que se encuentran en territorio de misión llevando la Buena Noticia de Jesús a los que no la conocen. Circunstancias que han puesto de manifiesto que el papel de la Iglesia es crucial para los más necesitados en países de África, Asia y América. 
    El DOMUND es una oportunidad para apoyar el trabajo de los cerca de 8.000 misioneros/as españoles que se encuentran en territorio de misión.
    Ya nos dice el Papa en su mensaje del DOMUND: "Comprender lo que Dios nos está diciendo en estos tiempos de pandemia también se convierten en un desafío para la misión de la Iglesia". Una situación que urge a los cristianos a hacer más patente, su compromiso con la misión en este DOMUND. 
    Este año tendremos, la Jornada del DOMUND, bajo el lema: "Aquí estoy, envíame", de una manera más digital, pero tan importante y desafiante como siempre. 
    Contamos contigo para ser parte del eslabón de animación y colaboración para este mes de octubre. Tu tiempo, tu oración y tu colaboración económica son parte de la cadena misionera.








miércoles, 9 de octubre de 2019

VIGILIA DIOCESANA DE ORACIÓN MISIONERA


El próximo 19 de octubre, víspera de la Jornada Mundial del DOMUND, celebraremos una Vigilia Diocesana de Oración Misionera en el Monasterio de las Claras, en La Laguna. 

Con el lema "Bautizados y Enviados"enmarcado dentro del Mes Misionero Extraordinario que estamos celebrando, ya que se cumplen 100 años de la carta Maximum Illud, de Benedicto XV, considerada como la carta magna de las misiones modernas. Con ella, después de la Primera Guerra Mundial, el Papa dio un impulso a las Misiones. Defendió la separación de las Misiones del colonialismo (hasta el momento, los misioneros eran vistos como agentes extranjeros de los países de origen); y reivindicó el protagonismo de las Iglesias locales, y de las vocaciones nativas.

El Santo Padre quiere que cada iglesia local (parroquia, congregación, movimiento...) en todo el mundo lo celebre y  poner así, a toda la Iglesia en estado permanente de misión: la Misión es un espejo en el que todas las acciones de la Iglesia se pueden mirar.

Pidamos  «Que el Señor nos ayude a reconocernos "bautizados y enviados", a llevar como fuego en el corazón el anuncio del Evangelio».

lunes, 5 de noviembre de 2018

¡GRACIAS POR TU AYUDA AL DOMUND!



Por hacer posible el cambio del mundo con el DOMUND, ¡gracias!

Si no llegas a fin de mes, pero te has rascado el bolsillo para dar una moneda en la colecta del Domund…
Si te ha tocado el corazón leer una noticia sobre la misión y la has compartido con tus amigos…
Si la vida te agobia con sus dificultades y contratiempos, pero al menos por un día los has olvidado para pensar en los problemas de otros que viven en las misiones…
Si la jubilación apenas te llega para comprar medicinas, pero has pensado en los que no tienen ni siquiera agua…
Si estás enfermo y has tenido la valentía y la generosidad de ofrecer tus sufrimientos como una oración que se eleva al cielo por los misioneros…
Si te has ofrecido en la parroquia para animar el día del Domund…
Si el ejemplo de los misioneros te motiva para imitar su entrega…
Si en tu oración te has abierto a las necesidades de la Iglesia universal y no te has encerrado en tu grupo…

Si… Si de mil formas posibles, el día del Domund ha producido en ti un cambio, por pequeño que sea, has hecho posible un cambio real en el mundo.
Gracias, amigo, por tu ayuda personal, espiritual y económica en la Jornada Mundial de las Misiones.

Ahora, recuerda que los misioneros están cada día del año al pie del cañón. No los abandones. Todo el año es Domund y tu colaboración sigue siendo necesaria.

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Gracias por apoyar al Domund. Ahora, recuerda que los misioneros están cada día del año al pie del cañón. No los abandones. Todo el año es Domund y tu colaboración sigue siendo necesaria.


martes, 16 de octubre de 2018

DOMUND: CAMBIA EL MUNDO



Los laicos han tenido un protagonismo especial en la presentación de la Jornada del Domund de este año. José Mª Calderón, subdirector de OMP recuerda que la mitad de la población mundial está en territorios de misión. 
La Jornada Mundial de las Misiones, conocida en España como "Domund", que se celebrará el próximo domingo 21 de octubre, se presentó esta mañana en la Dirección Nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP). Para José Mª Calderón, subdirector nacional de OMP, esta cita "es el momento más importante para dar a conocer la belleza y grandeza de la vocación misionera que han recibido 12.000 españoles". El subdirector tuvo un recuerdo para Anastasio Gil ‒director nacional de OMP hasta su fallecimiento el pasado 7 de septiembre‒, y dijo que "esta es la última jornada organizada por él".
En el día del Domund, la Iglesia Católica pide la colaboración de los fieles para apoyar su labor evangelizadora en todo el mundo: la oración y la ayuda económica que se destina al sostenimiento de los 1.108 territorios de misión que dependen de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, a través de OMP. Como comentó Calderón, "en ellos, se concentra la mitad de la población mundial (45,70%)", y allí se realizan también uno de cada tres bautismos del mundo, y se encuentran más de la mitad de las escuelas de la Iglesia Católica. A través de las colectas del Domund, España aportó durante el año 2018, 11.726.397, 59 ?, para sostener a la Iglesia que sigue creciendo en esas zonas.
En la presentación del Domund 2018 ‒convocado con el lema "Cambia el mundo"‒, el subdirector nacional de OMP, estuvo acompañado por tres misioneros: un sacerdote y dos misioneras laicas. Patricio Larrosa, sacerdote de la diócesis de Guadix, asociado a la Obra para la Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA) y misionero en Honduras; Carmen Aranda, laica comboniana, misionera en Uganda, y Dolores Agúndez, laica de la Sociedad de Misiones Africanas y misionera en Níger.
Aludiendo al video del Domund de este año, "Una historia de muchas historias", el subdirector de OMP dijo que "la historia de cada uno de los que se han ido a misiones genera un montón de historias bonitas" y subrayó que este es "un regalo que hace Dios a través de la Iglesia". Calderón subrayó que "cada vez hay más misioneros laicos y más familias que salen a las misiones", pero explicó que estos no salen ante "la falta de sacerdotes", como si estuvieran "en el banquillo de reserva de la Iglesia", sino "por una llamada especial del Señor".
Los tres misioneros que acompañaron al subdirector de OMP coincidieron en afirmar que el papel de los laicos en la misión es insustituible. Patricio contó su experiencia con cientos de voluntarios que acuden cada año como voluntarios a Honduras, algunos que fueron por unos meses y llevan ya años en la misión. Como una arquitecta de Ciudad Real, que iba por dos meses y lleva 6 años trabajando en la integración de los discapacitados; o Emilio, un prejubilado de Pamplona que ha puesto en marcha un taller de confección donde trabajan 14 personas.
Carmen afirmó que es "laica misionera comboniana hasta el final", porque los laicos "son una nueva realidad" y la misión la tenemos que "construir entre todos", como hizo con laicos combonianos ugandeses con los que trabajó junto a sacerdotes y religiosos. Lola comprobó cuánto podía aportar como laica y profesional en Níger. Aunque en un principio pensó que Dios la llamaba a "dejarlo todo", los sacerdotes de la Sociedad de Misiones Africanas le aconsejaron que viera qué podía hacer como profesional en África. Y allí "las piezas del puzle fueron encajando" y vio cómo su experiencia como ingeniera forestal le permitía contribuir al desarrollo agrícola de la zona, para mejorar su situación alimentaria. En Níger, Lola ha comprobado como sacerdotes y laicos "estamos haciendo juntos la misión". (OMP)

jueves, 6 de septiembre de 2018

"CON JESÚS NIÑO A LA MISIÓN", un proyecto misionero para trabajar con los niños durante todo el curso escolar



Ha llegado septiembre y con él todos retomamos nuestras actividades. El colegio, el trabajo, las extraescolares, la catequesis… incluso, a veces, comenzamos con ilusión nuevos proyectos. Desde Obras Misionales Pontificias queremos proponerte uno nuevo muy especial: el proyecto cuatrienal "Con Jesús niño a la Misión".
La Infancia Misionera propone este nueva forma de enseñar a los niños a ser amigos de Jesús y, siguiendo el ejemplo de los misioneros, a crecer siendo solidarios y generosos. En el proyecto descubrirán la figura de Jesús niño a quien acompañaremos cada año en un recorrido misionero que nos descubrirá su vida mientras nos guía por los lugares en los que creció. Para ello, ponemos a disposición de los educadores, catequistas, familias y agentes de animación misionera novedosos materiales y recursos. Te invitamos a conocer la "Guía práctica para trabajar la misión con los niños" en la que explicamos en profundidad este nuevo proyecto.
Nos dirigimos a vosotros: educadores, catequistas y familias. Queremos ayudaros a hacer crecer a los niños en la fe y a educarles con una dimensión misionera. Este proyecto de se desarrolla a lo largo del curso escolar por lo que podréis integrarlo en vuestra actividad ordinaria. Cada dos meses, dispondréis de cinco nuevas propuestas para que podáis aplicarlas con los niños en vuestras casas, clases de religión, catequesis, grupos parroquiales… Todos los materiales podréis encontrarlos en nuestra página web: https://www.omp.es/infancia-misionera/
Además, ofrecemos la posibilidad de suscribirse a nuestra lista de correo para que te enviemos las actividades que vayamos publicando y estar al día de las últimas novedades. Puedes ponerte en contacto con OMP a través del correo electrónico infanciamisionera@omp.es para suscribirte o para cualquier consulta, propuesta o sugerencia, al igual que con la Delegación de Misiones de tu Diócesis,  misiones@obispadodetenerife.es 




jueves, 24 de mayo de 2018

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LAS MISIONES 2018


"Junto a los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos"

Queridos jóvenes, deseo reflexionar con vosotros sobre la misión que Jesús nos ha confiado. Dirigiéndome a vosotros lo hago también a todos los cristianos que viven en la Iglesia la aventura de su existencia como hijos de Dios. Lo que me impulsa a hablar a todos, dialogando con vosotros, es la certeza de que la fe cristiana permanece siempre joven cuando se abre a la misión que Cristo nos confía. «La misión refuerza la fe», escribía san Juan Pablo II (Carta enc. Redemptoris missio, 2), un Papa que tanto amaba a los jóvenes y que se dedicó mucho a ellos.
El Sínodo que celebraremos en Roma el próximo mes de octubre, mes misionero, nos ofrece la oportunidad de comprender mejor, a la luz de la fe, lo que el Señor Jesús os quiere decir a los jóvenes y, a través de vosotros, a las comunidades cristianas.
La vida es una misión
Cada hombre y mujer es una misión, y esta es la razón por la que se encuentra viviendo en la tierra. Ser atraídos y ser enviados son los dos movimientos que nuestro corazón, sobre todo cuando es joven en edad, siente como fuerzas interiores del amor que prometen un futuro e impulsan hacia adelante nuestra existencia. Nadie mejor que los jóvenes percibe cómo la vida sorprende y atrae. Vivir con alegría la propia responsabilidad ante el mundo es un gran desafío. Conozco bien las luces y sombras del ser joven, y, si pienso en mi juventud y en mi familia, recuerdo lo intensa que era la esperanza en un futuro mejor. El hecho de que estemos en este mundo sin una previa decisión nuestra, nos hace intuir que hay una iniciativa que nos precede y nos llama a la existencia. Cada uno de nosotros está llamado a reflexionar sobre esta realidad: «Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 273).
Os anunciamos a Jesucristo
La Iglesia, anunciando lo que ha recibido gratuitamente (cf. Mt 10,8; Hch 3,6), comparte con vosotros, jóvenes, el camino y la verdad que conducen al sentido de la existencia en esta tierra. Jesucristo, muerto y resucitado por nosotros, se ofrece a nuestra libertad y la mueve a buscar, descubrir y anunciar este sentido pleno y verdadero. Queridos jóvenes, no tengáis miedo de Cristo y de su Iglesia. En ellos se encuentra el tesoro que llena de alegría la vida. Os lo digo por experiencia: gracias a la fe he encontrado el fundamento de mis anhelos y la fuerza para realizarlos. He visto mucho sufrimiento, mucha pobreza, desfigurar el rostro de tantos hermanos y hermanas. Sin embargo, para quien está con Jesús, el mal es un estímulo para amar cada vez más. Por amor al Evangelio, muchos hombres y mujeres, y muchos jóvenes, se han entregado generosamente a sí mismos, a veces hasta el martirio, al servicio de los hermanos. De la cruz de Jesús aprendemos la lógica divina del ofrecimiento de nosotros mismos (cf. 1 Co 1,17-25), como anuncio del Evangelio para la vida del mundo (cf. Jn 3,16). Estar inflamados por el amor de Cristo consume a quien arde y hace crecer, ilumina y vivifica a quien se ama (cf. 2 Co 5,14). Siguiendo el ejemplo de los santos, que nos descubren los amplios horizontes de Dios, os invito a preguntaros en todo momento: «¿Qué haría Cristo en mi lugar?».
Transmitir la fe hasta los confines de la tierra
También vosotros, jóvenes, por el Bautismo sois miembros vivos de la Iglesia, y juntos tenemos la misión de llevar a todos el Evangelio. Vosotros estáis abriéndoos a la vida. Crecer en la gracia de la fe, que se nos transmite en los sacramentos de la Iglesia, nos sumerge en una corriente de multitud de generaciones de testigos, donde la sabiduría del que tiene experiencia se convierte en testimonio y aliento para quien se abre al futuro. Y la novedad de los jóvenes se convierte, a su vez, en apoyo y esperanza para quien está cerca de la meta de su camino. En la convivencia entre los hombres de distintas edades, la misión de la Iglesia construye puentes inter-generacionales, en los cuales la fe en Dios y el amor al prójimo constituyen factores de unión profunda.
Esta transmisión de la fe, corazón de la misión de la Iglesia, se realiza por el “contagio” del amor, en el que la alegría y el entusiasmo expresan el descubrimiento del sentido y la plenitud de la vida. La propagación de la fe por atracción exige corazones abiertos, dilatados por el amor. No se puede poner límites al amor: fuerte como la muerte es el amor (cf. Ct 8,6). Y esa expansión crea el encuentro, el testimonio, el anuncio; produce la participación en la caridad con todos los que están alejados de la fe y se muestran ante ella indiferentes, a veces opuestos y contrarios. Ambientes humanos, culturales y religiosos todavía ajenos al Evangelio de Jesús y a la presencia sacramental de la Iglesia representan las extremas periferias, “los confines de la tierra”, hacia donde sus discípulos misioneros son enviados, desde la Pascua de Jesús, con la certeza de tener siempre con ellos a su Señor (cf. Mt 28,20; Hch 1,8). En esto consiste lo que llamamos missio ad gentes. La periferia más desolada de la humanidad necesitada de Cristo es la indiferencia hacia la fe o incluso el odio contra la plenitud divina de la vida. Cualquier pobreza material y espiritual, cualquier discriminación de hermanos y hermanas es siempre consecuencia del rechazo a Dios y a su amor.
Los confines de la tierra, queridos jóvenes, son para vosotros hoy muy relativos y siempre fácilmente “navegables”. El mundo digital, las redes sociales que nos invaden y traspasan, difuminan fronteras, borran límites y distancias, reducen las diferencias. Parece todo al alcance de la mano, todo tan cercano e inmediato. Sin embargo, sin el don comprometido de nuestras vidas, podremos tener miles de contactos pero no estaremos nunca inmersos en una verdadera comunión de vida. La misión hasta los confines de la tierra exige el don de sí en la vocación que nos ha dado quien nos ha puesto en esta tierra (cf. Lc9,23-25). Me atrevería a decir que, para un joven que quiere seguir a Cristo, lo esencial es la búsqueda y la adhesión a la propia vocación.
Testimoniar el amor
Agradezco a todas las realidades eclesiales que os permiten encontrar personalmente a Cristo vivo en su Iglesia: las parroquias, asociaciones, movimientos, las comunidades religiosas, las distintas expresiones de servicio misionero. Muchos jóvenes encuentran en el voluntariado misionero una forma para servir a los “más pequeños” (cf. Mt 25,40), promoviendo la dignidad humana y testimoniando la alegría de amar y de ser cristianos. Estas experiencias eclesiales hacen que la formación de cada uno no sea solo una preparación para el propio éxito profesional, sino el desarrollo y el cuidado de un don del Señor para servir mejor a los demás. Estas formas loables de servicio misionero temporal son un comienzo fecundo y, en el discernimiento vocacional, pueden ayudaros a decidir el don total de vosotros mismos como misioneros.
Las Obras Misionales Pontificias nacieron de corazones jóvenes, con la finalidad de animar el anuncio del Evangelio a todas las gentes, contribuyendo al crecimiento cultural y humano de tanta gente sedienta de Verdad. La oración y la ayuda material, que generosamente son dadas y distribuidas por las OMP, sirven a la Santa Sede para procurar que quienes las reciben para su propia necesidad puedan, a su vez, ser capaces de dar testimonio en su entorno. Nadie es tan pobre que no pueda dar lo que tiene, y antes incluso lo que es. Me gusta repetir la exhortación que dirigí a los jóvenes chilenos: «Nunca pienses que no tienes nada que aportar o que no le haces falta a nadie: Le haces falta a mucha gente y esto piénsalo. Cada uno de vosotros piénselo en su corazón: Yo le hago falta a mucha gente» (Encuentro con los jóvenes, Santuario de Maipú, 17 de enero de 2018).
Queridos jóvenes: el próximo octubre misionero, en el que se desarrollará el Sínodo que está dedicado a vosotros, será una nueva oportunidad para hacernos discípulos misioneros, cada vez más apasionados por Jesús y su misión, hasta los confines de la tierra. A María, Reina de los Apóstoles, a los santos Francisco Javier y Teresa del Niño Jesús, al beato Pablo Manna, les pido que intercedan por todos nosotros y nos acompañen siempre.
            Vaticano, 20 de mayo de 2018, Solemnidad de Pentecostés.

lunes, 30 de octubre de 2017

UNA PAELLA CON SABOR MISIONERO EN LA GOMERA

El Grupo “Misioneros en Camino” de la isla de La Gomera ha organizado una paella misionera con el objetivo de recaudar fondos para colaborar con el DOMUND. Desde la delegación de misiones de la diócesis de Tenerife han agradecido esta simpática iniciativa que une tiempo de ocio y amor a las misiones.

La paella misionera tuvo lugar este domingo 29 de octubre, a las 13.30 h. en la plaza de la Constitución de San Sebastián de La Gomera. “Al acto, estaban especialmente invitadas todas aquellas personas de buena voluntad que quisieran colaborar para poder financiar proyectos en zonas deprimidas, especialmente en países del Tercer Mundo”, señalan en un comunicado. “Nuestro agradecimiento por vuestra presencia en este tiempo de convivencia y fiesta”, añaden.

Explican desde la delegación de Misiones que todos aquellos que se acercaban para degustar la paella, recibían una hojita explicativa de la campaña del DOMUND y del lema “Sé valiente, la misión te espera”.
Según el Grupo de  “Misioneros en Camino”, los impulsores de esta iniciativa, la paella ha sido tan aplaudida y “saboreada” que les han pedido que se repita el año próximo.

 “La reacción de la gente nos anima a salir a las calles y acercar el mundo misionero a toda persona”.



viernes, 20 de octubre de 2017

"LOS MISIONEROS MERECEN AL MENOS UN MINUTO DE NUESTRA ATENCIÓN"



El domingo 22 de octubre se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, una cita para recordar la labor de miles de misioneros en todo el mundo. En todas las diócesis se están celebrando multitud de iniciativas para concienciar a la sociedad española acerca de la urgencia de colaborar con la misión. El director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP), Anastasio Gil, reconoce las especiales circunstancias en las que celebraremos este año el Domund y anima a dedicarle "al menos un minuto de nuestra atención".
"El Domund de este año llega en unas circunstancias especialmente delicadas. Resulta un poco más difícil salir de nosotros mismos, de nuestras preocupaciones, incluso de nuestras conversaciones, para pensar en los misioneros y en quienes peor lo están pasando en el mundo", afirma el director de OMP de cara a la Jornada Mundial de las Misiones del próximo domingo 22 de octubre.
La mitad de la población mundial vive en territorios de misión, zonas en las el número de católicos está aumentando (uno de cada tres bautismos en el mundo se celebran allí) y donde la Iglesia desarrolla casi el 44% del trabajo social que hace en todo el mundo. El Papa Francisco hace suya esta realidad, y encomienda el cuidado de estas zonas a OMP.
Los españoles no pueden permanecer indiferentes a esta realidad. El lema del Domund de este año nos anima a "ser valientes para mirar más allá de nuestras fronteras, de nuestros problemas, para vencer filias y fobias, para abrir el corazón y decidir en conciencia si los misioneros merecen al menos un minuto de nuestra atención y un gesto de ayuda por nuestra parte", subraya el director de OMP.
La animación misionera en las diócesis ha sido incesante durante todo el mes de octubre: actividades con los niños y jóvenes en colegios e institutos, exposiciones en las calles y en diversos espacios, encuentros de oración, mesas redondas. Los misioneros pudieron contar también con la colaboración de personajes del mundo social y cultural, como la cantante Luz Casal, que pronunció este año el pregón del Domund en la Catedral de Santiago de Compostela, o tantos periodistas que en estos días informan sobre la realidad de la misión. En algunos momentos ‒como el jueves 10 de octubre a las 21:40, cuando fue trending topic‒, el tema misionero ha sido capaz de situarse en las redes sociales por delante de otros temas de actualidad que han ocupado amplios espacios. (OMP) 

DOMUND: SÉ VALIENTE, LA MISIÓN TE ESPERA

Este domingo, 22 de octubre, en el programa de la 2 de TVE “El día del Señor” se retransmitirá la Misa del DOMUND.

Esta celebración eucarística, en el día de las misiones, comenzará a las 9.30h en la madrileña Parroquia de San Miguel de los Santos, en la calle López de Hoyos, 39. Será presidida por Mons. Francisco Pérez González, arzobispo de Pamplona y Tudela y presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, acompañado del presidente de la Conferencia Episcopal de Burundi, Mons. Gervais Banshimiyubusa, Obispo de Ngozi y del religioso de los Padres Blancos, Germán Arconada, misionero en este país durante muchos años. Tomarán parte también los sacerdotes de la parroquia, el director nacional de las Obras Misionales Pontificias, Anastasio Gil, y el delegado diocesano de Misiones de Madrid, José María Calderón.


Antes de la retransmisión de la Misa, se emitirá el vídeo promocional del DOMUND de este año, “Super héroes” en el que se lleva a escena el heroísmo de las personas que han descubierto su misión y se esfuerzan por cumplirla a pesar de las dificultades: “El valor de la misión no se mide por lo complicado de su ejecución o por su ‘grandeza aparente’, sino por el amor que se pone a la hora de llevarla a cabo”.

miércoles, 11 de octubre de 2017

OCTUBRE MISIONERO



"Conocer, valorar y promover la misión ad gente como paradigma de toda la acción eclesial" es una de las líneas de acción del plan pastoral de nuestra Diócesis; por ello, este mes de octubre se desarrollan distintas actividades en colegios, institutos, parroquias, monasterios, grupos eclesiales, sacerdotes etc.

Contamos para la animación misionera de este mes de octubre, con tres misioneros del SCAM, Stephan Kamanga y Montserrat García, misioneros combonianos e Ivanildo Sousa, misionero javeriano.

Se trata de invitar a todas las comunidades cristianas a participar de las actividades de información, formación y cooperación misionera organizadas, para vivir la dimensión universal de la fe y la caridad con los demás.

La misión no tiene límites, ni fronteras. Todos estamos llamados a la misión, al anuncio del Evangelio. Con coraje y valentía hay que salir de nosotros mismos y gastarnos por los demás, de ahí que el lema de este año para el DOMUND sea: "Sé valiente, la misión te espera"

viernes, 21 de octubre de 2016

TESTIMONIO DE UNA MISIONERA

Luisi González, Misionera de Cristo Jesús, nacida en La Laguna, Tenerife, ha estado en Japón durante varios años, ahora se encuntra entre nosotros y le hemos preguntado sobre el significado del Domund para ella como misionera.

¿Qué es para tí el DOMUND? 

"Si el Sol es para todos, ¿por qué la Tierra no?" El DOMUND es una oportunidad de dar respuesta a esta frase desde nuestro ser cristiano. Es un tiempo que nos hace ver y sentir que la realidad injusta que viven muchos hermanos en el mundo, es nuestra propia realidad. El tomar consciencia de ello nos lleva a orar y a actuar. La mejor enseñanza del DOMUND es saber que lo más importante no es "dar", sino "darse".

¿Cómo vives el DOMUND no estando en tierra de misión?

Curiosamente es aquí donde más vivo el DOMUND. En un país no cristiano como es Japón ese día pasa desapercibido en la Iglesia Católica. Me imagino que en otros países "de misión" ocurrirá algo parecido. A veces me he preguntado el por qué, y, una vez de vuelta a la realidad de Europa, me doy cuenta de que aún vivimos el DOMUND de forma un tanto piramidal. Tal vez sea esa la razón, casi inconsciente, de que en los países "de misión" los misioneros no hayamos promovido este día como su sentido merece.

En los dos años que llevo de nuevo, en nuestra Diócesis Nivariense, el DOMUND ha sido para mi una llamada de Dios a compartir la vivencia misionera. He percibido siempre mucha receptividad por parte de quienes la han escuchado, y a la vez me he dado cuenta de lo necesario que es dar testimonio directo de la Obra que Dios hace en otras partes del mundo.

El compartir de los misioneros en este día hace que el significado de "Iglesia Católica" cobre más su sentido de "Iglesia Universal".

¿Qué significa para ti, como misionera, "Sal de tu tierra"?

"Sal de tu tierra" significa decir "Si", incondicionalmente, a la llamada de Dios a ir a donde Él indique.

"Sal de tu tierra" se refiere a la conversión personal al plan de Dios en tu vida. En mi caso, unido a esto vino posteriormente la salida física de la propia tierra natal. El amor de Dios no tiene fronteras, y es Él mismo quien empuja a los que Él quiere a darlo a conocer en lugares hambrientos de Su Mensaje.

"Sal de tu tierra" es una invitación a vivir en el ámbito de Dios siempre.

Una oración por los misioneros/as

Señor Jesús,
tú que has bendecido a tu Iglesia
con personas que han dejado lo seguro y conocido,
y han salido hacia lo inseguro y desconocido,
fortaléceles y afiánzales en Ti
para que, impulsadas por la acción del Espíritu,
realicen con total disponibilidad y entrega 
tu llamada a anunciar el Evangelio,
compartiendo su vida con otros grupos humanos,
y descubriendo en sus culturas
las semillas del Reino.

martes, 18 de octubre de 2016

3º SEMANA: LIMOSNA


Esta semana se orienta a implicarnos en la cooperación económica con las misiones. Para ello es preciso informarnos sobre las necesidades en medio de las cuales viven y desarrollan su labor los misioneros, y sentir como nuestras esas urgencias, entregando en beneficio de las misiones una desprendida aportación económica.  Se nos anima a com-partir los bienes con quienes carecen de ellos, a la vez que se nos estimula a com-partir la vida como voluntarios en tareas y acciones que ayuden a los más necesitados.
En palabras de Benedicto XVI, "quien es capaz de ayudar reconoce que precisamente de este modo también es ayudado"


lunes, 17 de octubre de 2016

PREGÓN DEL DOMUND 2016

LA PATRIA DEL CORAZÓN



Excelentísimo Sr. Arzobispo Juan José Omella,
monseñores,
autoridades,
amigas y amigos:
 

No puedo empezar este pregón sin compartir los sentimientos que, en este preciso momento, me tienen el corazón en un puño. Estoy en la Sagrada Familia, donde, como decía el poeta Joan Maragall, se fragua un mundo nuevo, el mundo de la paz. Y estoy aquí porque he recibido el inmerecido honor de ser la pregonera de un grandioso acto de amor que, en nombre de Dios, nos permite creer en el ser humano. Si me disculpan la sinceridad, pocas veces me he sentido tan apelada por la responsabilidad y, al mismo tiempo, tan emocionada por la confianza.

No soy creyente, aunque algún buen amigo me dice que soy la no creyente más creyente que conoce. Pero tengo que ser sincera, porque, aunque me conmueve la espiritualidad que percibo en un lugar santo como este y admiro profundamente la elevada trascendencia que late el corazón de los creyentes, Dios me resulta un concepto huidizo y esquivo. Sin embargo, esta dificultad para entender la divinidad no me impide ver a Dios en cada acto solidario, en cada gesto de entrega y estima al prójimo que realizan tantos creyentes, precisamente porque creen. ¡Qué idea luminosa, qué ideal tan elevado sacude la vida de miles de personas que un día deciden salir de su casa, cruzar fronteras y horizontes, y aterrizar en los lugares más abandonados del mundo, en aquellos agujeros negros del planeta que no salen ni en los mapas! ¡Qué revuelta interior tienen que vivir, qué grandeza de alma deben de tener, mujeres y hombres de fe, qué amor a Dios que los lleva a entregar la vida al servicio de la humanidad! No imagino ninguna revolución más pacífica ni ningún hito más grandioso.

Vivimos tiempos convulsos, que nos han dejado dañados en las creencias, huérfanos de ideologías y perdidos en laberintos de dudas y miedos. Somos una humanidad frágil y asustada que camina en la niebla, casi siempre sin brújula. En este momento de desconcierto, amenazados por ideologías totalitarias y afanes desaforados de consumo y por el vaciado de valores, el comportamiento de estos creyentes, que entienden a Dios como una inspiración de amor y de entrega, es un faro de luz, ciertamente, en la tiniebla.

Hablo de ellos, de los misioneros, y esta palabra tan antigua como la propia fe cristiana —no en vano los cristianos empezaron a salir de su tierra, para ir a la tierra de todos, desde los principios de los tiempos—, esta palabra, decía, ha sido ensuciada muchas veces, arrastrada por el fango del desprecio. Es cierto que los misioneros tienen un doble deseo, una doble misión: son portadores de la palabra cristiana y, a la vez, servidores de las necesidades humanas. Es decir, ayudan y evangelizan, y pongo el acento en este último verbo, porque es el que ha sufrido los ataques más furibundos, sobre todo por parte de las ideologías que se sienten incómodas con la solidaridad, cuando se hace en nombre de Cristo. De esta incomodidad atávica, nace el desprecio de muchos.

Es evidente que las críticas históricas a determinadas prácticas en nombre de la evangelización son pertinentes y necesarias. Estoy convencida, leyendo el Nuevo Testamento, de que el mismo Jesús las rechazaría. Pero no estamos en la Edad Media, ni hace siglos, cuando, en nombre del Dios cristiano, se perpetraron acciones poco cristianas. Desgraciadamente, el nombre de todos los dioses se usa en vano para hacer el mal, y este hecho tan humano tiene muy poco que ver con la idea trascendente de la divinidad. Pero, al mismo tiempo, hay que poner en valor la entrega de miles y miles de cristianos que, a lo largo de los siglos, han hecho un trabajo de evangelización, convencidos de que difundir los valores fraternales, la humildad, la entrega, la paz, el diálogo, difundir, pues, los valores del mensaje de Jesús, era bueno para la humanidad. Si es pertinente hacer proselitismo político, cuando quien lo hace cree que defiende una ideología que mejorará el mundo, ¿por qué no ha de ser pertinente llevar la palabra de un Dios luminoso y bondadoso, que también aspira a mejorar el mundo? ¿Por qué, me pregunto —y es una pregunta retórica—, hacer propaganda ideológica es correcto, y evangelizar no lo es? Es decir, ¿por qué ir a ayudar al prójimo es correcto cuando se hace en nombre de un ideal terrenal, y no lo es cuando se hace en nombre de un ideal espiritual? Y me permito la osadía de responder: porque los que lo rechazan lo hacen también por motivos ideológicos y no por posiciones éticas.

Quiero decir, pues, desde mi condición de no creyente: la misión de evangelizar es, también, una misión de servicio al ser humano, sea cual sea su condición, identidad, cultura, idioma..., porque los valores cristianos son valores universales que entroncan directamente con los derechos humanos. Por supuesto, me refiero a la palabra de Dios como fuente de bondad y de paz, y no al uso de Dios como idea de poder y de imposición. Pero, con esta salvedad pertinente, el mensaje cristiano, especialmente en un tiempo de falta de valores sólidos y trascendentes, es una poderosa herramienta, transgresora y revolucionaria; la revolución del que no quiere matar a nadie, sino salvar a todos.

Permítanme que lo explicite una manera gráfica: si la humanidad se redujera a una isla con un centenar de personas, sin ningún libro, ni ninguna escuela, ni ningún conocimiento, pero se hubiera salvado el texto de los Diez Mandamientos, podríamos volver a levantar la civilización moderna. Todo está allí: amarás al prójimo como a ti mismo, no robarás, no matarás, no hablarás en falso...; ¡la salida de la jungla, el ideal de la convivencia! De hecho, si me disculpan la broma, solo sería necesario que los políticos aplicaran las leyes del catecismo para que no hubiera corrupción ni falsedad ni falta de escrúpulos. El catecismo, sin duda, es el programa político más sólido y fiable que podamos imaginar.

Y de la idea menospreciada, criticada y tan a menudo rechazada de la evangelización, a otro concepto igualmente demonizado: el concepto de la caridad. ¿Cuántas personas de bien que se sienten implicadas en la idea progresista de la solidaridad, y alaban las bondades indiscutibles que la motivan, no soportan, en cambio, el concepto de la caridad cristiana? Y uso el término con todas sus letras: caridad cristiana, consciente de cómo molesta esa motivación en determinados ambientes ideológicos. Sin embargo, esta idea, que personalmente encuentro luminosa, pero que otros consideran paternalista e incluso prepotente, ha sido el sentimiento que ha motivado a millones de cristianos, a lo largo de los siglos, a servir a los demás. Y cuando hablamos de los demás, hablamos de servir a los desarraigados, a los olvidados, a los perdidos, a los marginados, a los enfermos, a los invisibles. ¡Quiénes somos nosotros, gente acomodada en nuestra feliz ética laica, para poner en cuestión la moral religiosa, que tanto bien ha hecho a la humanidad! La caridad cristiana ha sido el sentimiento pionero que ha sacudido la conciencia de muchos creyentes, decididos a entregar la vida propia para mejorar la vida de todos.

Y no me refiero solo a los misioneros actuales, a los más de quinientos catalanes, o a los casi trece mil de todo el Estado, repartidos por todo el mundo, allí donde hay necesidad más extrema, sino también a aquellos lejanos cristianos que, por amor a su fe, protagonizaron gestas heroicas. ¿Qué podemos decir, por ejemplo, de los mercedarios que se intercambiaban por personas que estaban presas en tierras musulmanas, como acto sublime de sacrificio propio, en favor de los demás? El mismo ideal espiritual que motivaba a san Serapión a ir hasta el Magreb, entrar en la prisión de un sultán y liberar a un desconocido, convencido de que aquel acto de amor era un tributo a Dios, es el que motivó a Isabel Solà Matas, una joven enfermera catalana, perteneciente a la Congregación de Jesús-María, a estar dieciocho años en Guinea y ocho en Haití, hasta que fue asesinada. Durante todos estos años de entrega, dejó su estela de bondad y servicio, y, gracias a ella, por ejemplo, existe ahora el Proyecto Haití, un centro de atención y rehabilitación de mutilados que fabrica prótesis para los haitianos que no tienen recursos. La conocían como «la monja de los pies», porque, gracias a ella, muchos haitianos pobres habían tenido una segunda oportunidad. Casi ochocientos años separaban a san Serapión de Isabel Solà, y, en ocho siglos, el mismo alto ideal de servicio y entrega los motivaba, empujados por la creencia en un Dios de amor.

Y como Isabel, tantos otros misioneros, monjas, curas y seglares, muertos en cualquier rincón del mundo, asesinados, abatidos por virus terribles, caídos en las guerras de la oscuridad. Cómo no recordar al hermano Manuel García Viejo, miembro de la Orden de San Juan de Dios, que, después de 52 años dedicados a la medicina en África, se infectó del ébola en Sierra Leona y murió. O a su compañero de Orden Miguel Pajares, que desde los doce años dedicaba su vida a los más pobres y que regentaba un hospital en una de las zonas de Liberia más castigadas por el virus. Todos ellos, caídos en el servicio a la humanidad, motivados por su fe religiosa y por la bondad de su alma. Isabel, Manuel, Miguel son la metáfora de lo que significa el ideal del misionero: el de amar sin condiciones, ni concesiones. Si Dios es el responsable de tal entrega completa, de tal sentimiento poderoso que atraviesa montañas, identidades, idiomas, culturas, religiones y fronteras, para aterrizar en el corazón mismo del ser humano, si Dios motiva tal viaje extraordinario, cómo no querer que esté cerca de nosotros, incluso cerca de aquellos que no conocemos el idioma para hablarle.

Decía Isabel Solà en 2011, en un vídeo-blog para pedir ayuda para su centro de prótesis: «Os preguntaréis cómo puedo seguir viviendo en Haití, entre tanta pobreza y miseria, entre terremotos, huracanes, inundaciones y cólera. Lo único que podría decir es que Haití es ahora el único lugar donde puedo estar y curar mi corazón. Haití es mi casa, mi familia, mi trabajo, mi sufrimiento y mi alegría, y mi lugar de encuentro con Dios».

No encuentro palabras más intensas para describir la fuerza grandiosa del amor. He dicho al inicio de este pregón que no soy creyente en Dios, y esta afirmación es tan sincera como, seguramente, triste. ¡Estamos tan solos ante la muerte los que no tenemos a Dios por compañía! Pero soy una creyente ferviente de todos estos hombres y mujeres que, gracias a Dios, nos dan intensas lecciones de vida, apóstoles infatigables de la creencia en la humanidad. El papa Francisco ha pedido, en su Mensaje para este DOMUND, que los cristianos «salgan» de su tierra y lleven su mensaje de entrega, pero no porque los obliga una guerra o el hambre o la pobreza o la desdicha, como tantas víctimas hay en el mundo, sino porque los motiva el sentido de servicio y la fe trascendente. Es un viaje hacia el centro de la humanidad. Esta llamada nos interpela a todos: a los creyentes, a los agnósticos, a los ateos, a los que sienten y a los que dudan, a los que creen y a los que niegan, o no saben, o querrían y no pueden. Las misiones católicas son una ingente fuerza de vida, un inmenso ejército de soldados de la paz, que nos dan esperanza a la humanidad, cada vez que parece perdida.

Solo puedo decir: gracias por la entrega, gracias por la ayuda, gracias por el servicio; gracias, mil gracias, por creer en un Dios de luz, que nos ilumina a todos.


Pilar Rahola

martes, 20 de octubre de 2015

"VIDAS EN MISIÓN" programa Pueblo de Dios en el Vicariato Apostólico de Puyo, en Ecuador

En este programa emitido el día del Domund conocemos a auténticos “misioneros de la misericordia”. Son historias como las de Rosario Idareta, Hermana Dominica de la Enseñanza, quien después de muchos años de trabajo en España está ahora trabajando en el Proyecto Encuentro, en la ciudad de Puyo, al este de Ecuador. Se trata de un centro pensado para la integración, el desarrollo y la promoción de niños y jóvenes cuyas vidas están marcadas por la pobreza y la exclusión. Sus familias han venido a la ciudad huyendo de la pobreza del interior. Y, como casi siempre, para caer en la miseria urbana.
Otra “misionera de la misericordia” es la mexicana María Ramírez, de las Hijas Mínimas de María Inmaculada. Ella dirige la residencia “monseñor Tomás Romero”, un centro en Puyo que acoge a ancianos hasta el final de sus días. Muchos de ellos llegan en condiciones muy lamentables de abandono y enfermedad.
El reportaje cuenta también el gran trabajo pastoral que está haciendo el Vicariato Apostólico de Puyo. Un ejemplo: las santas misiones populares. Nos encontramos con casi mil personas venidas de todas las parroquias que se dieron cita durante un fin de semana para avanzar en esta metodología pastoral en la que se ha implicado el conjunto del Vicariato. El sacerdote italiano Luis Mosconi, que lleva muchos años en Brasil es el impulsor de esta iniciativa. En ese país, un centenar de diócesis han acogido la propuesta y cuatrocientas mil personas han completado este proceso catequético.
Ricardo Olmedo Luque
Programa
Pueblo de Dios

Ver el programa en http://rtve.es/v/3327039

viernes, 16 de octubre de 2015

AYUDA A LOS MISIONEROS CON TU DONATIVO

 Colabora con un donativo para el Domund muchos pocos hacen mucho y los misioneros necesitan tu ayuda por pequeña que sea.

Los donativos para misiones recogidos en todo el mundo, también en los países de misión, el día de la Jornada Mundial de las Misiones forman un Fondo Universal de Solidaridad. El dinero se distribuye equitativamente entre los 1103 Territorios de Misión.

¿Cómo hacer un donativo para DOMUND?
  • Puedes entregar un donativo en tu parroquia o directamente en la Delegación de Misiones de tu diócesis.
  • Puedes efectuar un ingreso en las siguientes cuentas bancarias de las Obras Misionales Pontificias:
BANCO POPULAR: ES25 0075 0204 9506 0006 0866
BANCO SANTANDER: ES32 0049 5117 2821 1009 4950
BBVA: ES30 0182 1364 3800 1670 0008
BANKIA: ES74 2038 1027 5860 0075 5830
LA CAIXA: ES19 2100 5731 7902 0008 7079

También se puede colaborar con el DOMUND:
  • Con una aportación económica fija
Puedes colaborar con una aportación fija con la periodicidad e importe que desees. Consciente de que las necesidades en las misiones son muchas, con una domiciliación bancaria estarás cerca de los misioneros durante todo el año.
  • Con tu testamento o legado.
Las herencias y legados a favor de las misiones son uno de los principales cauces de apoyo a la labor de los misioneros y de las misiones. Desde 1922, fecha en que las Obras Misionales recibieron su carácter pontificio, decenas de católicos españoles han querido que su última voluntad tuviera un carácter misionero, dejando sus bienes a este fin.
  • Con la Tarjeta Visa Domund:
Contratando la Visa Domund tendrá la satisfacción de ayudar a los misioneros cada vez que la utilice; un simple gesto que puede ser de gran ayuda para muchos. Puedes descargar toda la información y contratar la Visa Domund en: http://www.omp.es/OMP/visadomund/visadomund.htm